Inmersos en una nueva temporada de esquí y, ante la semana de puente festivo en Zaragoza, desde UCARAGÓN recordamos que el esquiador está amparado por la legislación de protección al consumidor, Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre,  y tiene los mismos derechos que cualquier otro usuario en materia de información previa al contrato, condiciones del contrato, publicidad vinculante, seguros, reclamaciones…

La estación de esquí debe informar de manera clara y completa de los precios, horarios, estado de las pistas, condiciones meteorológicas, seguros, derechos y deberes, cancelaciones…

Las condiciones del contrato que se presenten deben ser claras y comprensibles, y no pueden contener cláusulas abusivas.

La publicidad de los folletos es vinculante, por lo que la empresa debe respetarla.

Dado que pueden existen diferentes opciones de contratación, bonos de día, de temporada, familiares, con alojamiento, con viaje incluido, cursillo de esquí, alquiler de material … se recomienda al usuario leer detenidamente las condiciones de la contratación de manera previa a la misma.

Los productos o servicios que se pongan a disposición del usuario de la estación deben ser seguros y no presentar riesgos en condiciones normales de uso.

Los esquiadores, por su parte, deben hacer caso a los carteles informativos y las indicaciones del personal de la estación. Es fundamental fijarse en los carteles de las estaciones, no sólo en los que indican el color de cada pista sino los que alertan de cualquier posible riesgoTambién debe valorar su pericia, condición física, grado de dificultad y condiciones meteorológicas.

Ante cualquier incumplimiento o irregularidad en la prestación del servicio, el usuario puede solicitar la hoja de reclamaciones, y el establecimiento tiene la obligación de facilitarla al usuario. En Aragón, las hojas de reclamaciones están reguladas mediante el Decreto 150/2016, de 11 de octubre.