• Se simplifica la escala, que irá de la A a la G: se eliminan las clases A+, A++ y A+++

  • Las nuevas etiquetas llevarán un código QR que los consumidores podrán escanear para obtener información adicional

La simplificación de la nomenclatura de la escala de consumo y la inserción de un código QR con información adicional son parte de las novedades del etiquetado energético para lámparas y bombillas. El nuevo etiquetado, que ha entrado en vigor en septiembre, se iguala con el de los electrodomésticos.

El 1 de septiembre de 2021 ha entrado en vigor el nuevo etiquetado energético para fuentes de iluminación (fundamentalmente bombillas y lámparas), modificado por la Comisión Europea para adaptar la clasificación de eficiencia energética a los nuevos métodos de ensayo sobre el consumo de estos aparatos.

El pasado 1 de marzo este nuevo etiquetado ya comenzó a aplicarse a frigoríficos, congeladores y vinotecas, lavadoras y lava-secadoras, lavavajillas y pantallas electrónicas, tanto en las tiendas físicas como en la venta por Internet.

Es ahora cuando la nueva etiqueta entra en vigor también para fuentes de iluminación, que ampliará las opciones de eficiencia energética en el mercado de fuentes luminosas y promoverá el desarrollo tecnológico de productos más eficientes.

Como en marzo, los distribuidores tendrán 14 días hábiles para efectuar el cambio en los productos a la venta.

En los 14 días hábiles siguientes al 1 de septiembre, el consumidor podrá seguir encontrando la etiqueta antigua en algunas fuentes de iluminación. Más allá de esta fecha, y hasta el 31 de mayo de 2022, la etiqueta antigua solo se encontrará en productos discontinuados que no se seguirán produciendo.

¿Cómo cambia el etiquetado energético para las fuentes de iluminación?

  • Las clases + actuales (A+++, A++ o A+) son reemplazadas por una escala de consumo de energía uniforme, y menos confusa. La escala irá de la A a la G. La A clasifica los productos de menor consumo y mayor eficiencia energética, y la G engloba a aquellos de mayor consumo y menor eficiencia energética. Se siguen manteniendo siete clases diferentes.
  • Las nuevas etiquetas incluirán un código QR que los usuarios podrán escanear a través de su smartphone para obtener información adicional sobre las características y datos específicos de cada modelo dentro de una nueva base de datos a escala europea denominada EPREL (European Product Database for Energy Labelling).
  • Las nuevas etiquetas, tanto para tiendas físicas como online, siempre irán en color.
A la izquierda, la anterior nomenclatura, a la derecha, la nueva. Fuente:  Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Esta nueva clasificación viene determinada por el desarrollo, a nivel europeo, de nuevos métodos de ensayo sobre la eficiencia energética de los aparatos eléctricos. Se trata de los mismos métodos utilizados por los laboratorios y fabricantes en sus ensayos. Estos incorporan importantes cambios en sus mecanismos de medición para adecuarse de forma más efectiva al uso real que se hace de estos productos en los hogares.

Esta metodología de ensayo hace que tanto el consumo como la clasificación energética de un producto eléctrico puedan variar con respecto a las antiguas etiquetas. Así, un aparato clasificado hasta ahora como A+++ puede pasar a etiquetarse como B o C por la aplicación de estas nuevas normas de ensayo.

La compra de fuentes de iluminación más eficientes supondrá un ahorro en la factura de la luz de los hogares.