El pasado 15 de mayo estuvimos en Teruel presentando el Código de Buenas Prácticas enmarcado dentro del proyecto «Prevención de la discriminación en la igualdad en el acceso a los bienes y servicios». Proyecto financiado por el Gobierno de Aragón y el Fondo Social Europeo en Aragón y desarrollado en varias localidades de Aragón.

El 11 de febrero realizamos una primera presentación en Zaragoza y, ahora, no queríamos dejar pasar la ocasión de hacer lo mismo en Teruel, para poder agradecer en persona la participación y aportaciones tanto de las personas de origen extranjero que participaron como de las organizaciones empresariales y de comerciantes que también lo hicieron y difundir adecuadamente todo el trabajo realizado con ellos.

Ante todo, queremos agradecer a la Asociación de Vecinos Centro Histórico de Teruel y, en especial, a su presidenta Mª José Izquierdo Borao, su valiosa colaboración, sin la cual no hubiese sido posible sacar adelante este proyecto en Teruel.

Este proyecto comenzó en 2017 y tenía como objeto analizar los momentos de acceso a los bienes y servicios de las personas migrantes, es decir, de las personas que vienen a vivir a Aragón y que, en su mayoría, hablan otras lenguas, vienen de otras culturas y practican otras religiones.

Este análisis debía servir para averiguar en qué sectores y por qué circunstancias encontraban más problemas y así poder estudiar si éstos podían dificultar su adaptación y, por tanto, su integración en nuestra sociedad. Dependiendo de la facilidad o dificultad con la que éstos se realicen, la integración de estas personas se facilitará o se obstaculizará. Pueden pasar a ser un vecino más de su comunidad o empezar a sentirse extraños en su casa y, lo que es quizás peor, sentirse diferentes entre sus vecinos.

Pero es que, hablando desde el punto de vista estrictamente comercial, estas barreras pueden suponer una pérdida económica y de futuros y potenciales clientes que, probablemente, ni el comercio aragonés, ni la sociedad aragonesa, en general, nos podamos permitir, ni debamos consentir.

El proyecto se ha desarrollado en cuatro municipios: Zaragoza, Teruel, La Almunia de Doña Godina y Caspe. En la primera fase, contactamos con Ayuntamientos, Servicios sociales, Casas de las Culturas, distintas Asociaciones de Inmigrantes. En 2018, en la segunda fase, nos pusimos en contacto con el tejido empresarial, tanto con asociaciones empresariales como con pequeños comercios.

El resultado fue la elaboración de un Código de Buenas Prácticas para empresas y comercios que contiene un decálogo de puntos a aplicar en el día a día, el cual queremos compartir con todos vosotros.