El próximo 27 de noviembre se celebra el Black Friday, que se ha implantado con fuerza en nuestro país. Se trata de una costumbre que nació en Estados Unidos para incentivar el consumo tras la celebración del Día de Acción de Gracias y que se ha extendido por todo el mundo.

La finalidad que persiguen los comercios y grandes superficies es que los consumidores adelanten las compras navideñas ofertando descuentos. El Black Friday no supone descuentos generalizados como en las rebajas, sino que sólo se ofertan una selección de artículos concretos y, en algunos casos, suelen tratarse de unidades limitadas, por lo que sólo se benefician los más madrugadores.

Este año, dada la situación de pandemia que estamos viviendo, parece que las compras online serán las ganadoras, ya que así, evitaremos las aglomeraciones típicas de este día. No obstante, desde la Unión de Consumidores de Aragón recomendamos realizar nuestras compras acudiendo al comercio de proximidad para apoyarlo en estos difíciles momentos.

Para evitar sorpresas o posteriores reclamaciones es conveniente seguir una serie de recomendaciones:

  • Planificar las compras y evitar la compra por impulso, por lo que se recomienda hacer un listado de artículos que nos interesa comprar. Así no nos dejaremos arrastrar por el gancho de los descuentos.
  • Comprar primero los productos que necesitemos para evitar comprar artículos innecesarios. Después, si nuestra economía nos lo permite, podemos darnos un capricho.
  • Comprobar el precio de los productos con antelación al Black Friday, por si realmente han rebajado el producto o han incrementado el precio habitual en los días previos.
  • Informarnos de la política de devoluciones del establecimiento antes de comprar el producto, ya que la devolución o el cambio sólo es obligatorio si el producto está defectuoso.
  • Nuestros derechos como consumidores no cambian, son los mismos en cuanto a devoluciones o cambios y garantías con independencia de que haya comprado el producto por Internet, en un establecimiento comercial o por correo.
  • La garantía de dos años es un derecho mínimo; sin embargo, si el fallo se produce en los seis primeros meses, el consumidor no tiene que demostrar nada y la garantía se aplica en el momento. Pero, a partir de los 6 meses, es el consumidor quien tiene que demostrar que el fallo viene de fábrica.
  • Debemos exigir la factura de compra, indispensable para cambios, devoluciones, posibles reclamaciones y garantías. Ha de figurar el plazo de duración de la garantía y su alcance territorial.
  • Se recomienda hacer un uso comedido y responsable de las tarjetas de crédito. Es conveniente evaluar cuánto gasto puede asumir cada consumidor.
  • Si necesitamos formular una reclamación, podemos exigir la hoja de reclamaciones, la entrega es obligatoria y gratuita.

  Si vamos a comprar a través de internet:

 Es recomendable hacerlo en sitios web de confianza y seguros.

  • No debemos olvidar fijarnos en los gastos de envío y en los plazos de entrega.
  • Tenemos el plazo de 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, sin alegar motivo alguno, sin penalización ni gastos.
  • Mejor pagar con tarjeta prepago, tarjeta de crédito limitado o Paypal.

 

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