• Las operadoras están obligadas a avisar de los cambios en las tarifas con un mes de antelación, y los usuarios tienen derecho a resolver el contrato sin penalización alguna

  • El medio más utilizado para avisar de estos cambios suele ser la factura: el problema es que la mayoría de usuarios no suele consultarlas

Periódicamente, las operadoras de telefonía sorprenden a consumidores/as y usuarios/as con una subida de precio debida a mejoras del servicio. Desde UCARAGÓN recomendamos la consulta regular de la factura en busca del preaviso por parte de la compañía: esta es una de las vías más utilizadas por las operadoras para avisar de estos cambios.

Estas subidas de precios que las operadoras realizan suelen estar debidas a aumento de los datos, de las llamadas o de ambos. Aunque no necesitemos esta ampliación de servicios, las operadoras las imponen de manera unilateral.

Las telefonías tienen la obligación de comunicar con al menos un mes de antelación su decisión de modificar la tarifa. Las personas usuarias tienen derecho a resolver el contrato sin penalización alguna.

El problema radica en el medio usado para efectuar la notificación. En ocasiones se informa de los cambios a través del área de cliente, aunque lo más habitual es que se realice el preaviso en la factura.

Con la inclusión en la factura de la modificación de la tarifa, las telefónicas cumplen con la normativa.

El principal problema es que la mayoría de las personas usuarias no consultan las facturas, o simplemente se fijan en el importe final. Por ello, desde UCARAGÓN recomendamos a usuarios/as que consulten las facturas. De esta forma, podrán comprobar de forma regular si la facturación se ajusta a lo contratado o si nos anuncian una subida de precio.

Ante el anuncio de una subida de tarifa por mejora en las condiciones del contrato, como usuario tienes derecho a rescindirlo sin penalización dentro del plazo indicado, incluso cuando hayas firmado un compromiso de permanencia.

¿Y si no he recibido ninguna notificación?

En el caso de que no se haya recibido notificación, se pueden plantear una reclamación a la operadora de telefonía. Si la empresa no la acepta o no responde, se puede plantear una reclamación ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.

No obstante, si además de contratar la línea adquiriste un terminal a plazos o suscribiste algún seguro de rotura del mismo, la compañía si que puede cobrarte una cantidad por ese contrato adicional.