Con la llegada del verano se incrementa la necesidad de utilizar gafas de sol que protejan nuestros ojos de la luz solar y de la radiación ultravioleta.

En los últimos años, un elevado número de personas se decantan por la adquisición de gafas falsificadas y de baja calidad en mercadillos, puestos ambulantes, top manta y por internet, ya que prefieren lucir unas gafas de sol que parezcan de una determinada marca que proteger su salud ocular, o simplemente están de oferta y no se es consciente de que se trata de un producto falsificado.

El consumidor debe tener en cuenta el peligro al que se enfrenta al comprar gafas de sol falsificadas que no tengan unas mínimas garantías de calidad y seguridad.

Tanto en ópticas como en otro tipo de establecimientos autorizados se pueden adquirir gafas de sol originales y homologadas, que cumplen todos los requisitos sanitarios y dentro de un amplio abanico de precios.

El etiquetado de las gafas de sol

Estos son los datos que obligatoriamente deben llevar siempre, al menos en castellano, el folleto informativo:

  • Marcado CE, símbolo de calidad.  (no confundir con “C E”, ya que se trata de un producto falsificado). El marcado CE no es una pegatina, sino un sello que acredita que las gafas cumplen con la normativa vigente.
  • Identificación del fabricante o suministrador. Debe constar el nombre y dirección del fabricante.
  • Nivel de protección ultravioleta (contra los rayos UVA y UVB).
  • Tipo de filtro solar que las protege. Existen cinco categorías:

 

Fuente: ASGECO, Campaña “Sé original, consume auténtico”

  • Se debe escoger una gafa con un filtro u otro en función del uso que se le vaya a dar.
  • Tipo de embalaje adecuado para su protección.
  • Instrucciones de uso y de conservación y las advertencias de seguridad (por ejemplo, si no son aptas para conducir, debe figurar la leyenda «No conviene para la conducción de automóviles y usuarios de la carretera» o el pictograma correspondiente).

Recomendaciones

Al comprar unas gafas de sol, busque el asesoramiento de un especialista de la visión, que le orientará sobre el tipo de gafa más adecuado para sus ojos y para la actividad a realizar.

Para muchas personas, las gafas de sol son un complemento del vestuario, en lugar de un producto que incide directamente en la salud, por ello, tenga en cuenta que la utilización de gafas de sol sin los debidos controles sanitarios puede provocar  graves daños oculares en la conjuntiva, cataratas, lesiones premalignas y malignas en párpados y retina, quemaduras, dolores de cabeza, mareos y vómitos por las aberraciones ópticas de las lentes que contienen.