Alquilar un vehículo en vacaciones permite una gran autonomía para poder movernos sin depender del transporte público y visitar una gran variedad de lugares, o para trasladarnos del aeropuerto hacia nuestro alojamiento y/o viceversa, pero conviene observar una serie de recomendaciones para evitar luego sorpresas desagradables.

Antes de decidirnos por la empresa a contratar, es mejor realizar una comparativa de la oferta que hay teniendo en cuenta el precio y las condiciones que pueden influir en él como edad, número de conductores, antigüedad del permiso de conducir…

Si dejamos para el final la contratación y la realizamos en el lugar de destino, es posible que nos cueste más caro y no podamos elegir el modelo que queremos, así que, es preferible contratar con antelación a través de internet; nos aseguramos de esta manera poder elegir la opción que mejor se adapte a nuestras necesidades y que, al llegar al destino, tengamos el coche reservado.

Antes de firmar el contrato, hay que leer detenidamente el clausulado completo para comprobar los precios finales (impuestos incluidos, seguros contratados, precio por combustible, suplementos por kilómetros, segundo o tercer conductor, entrega del vehículo en sitio distinto a donde se recogió…).

Es muy importante el tema del seguro del vehículo. Normalmente el seguro que se contrata inicialmente incluye sólo seguros básicos para el caso de colisiones y robo, con franquicias importantes que te obligan a pagar en caso de que suceda algún incidente. Así que, puede resultar interesante ampliar la cobertura de ese seguro. Dependiendo del seguro contratado, el precio final del alquiler puede llegar a duplicarse respecto al publicitado, algo que hay que tener muy en cuenta.

Si al ir a recoger el vehículo no tienen unidades disponibles del modelo que se solicitó, tendrán que entregarnos un modelo de la misma categoría o tamaño, incluso puede ser superior (en este caso tendrá

Alquilar un vehículo en vacaciones permite una gran autonomía para poder movernos sin depender del transporte público y visitar una gran variedad de lugares, o para trasladarnos del aeropuerto hacia nuestro alojamiento y/o viceversa, pero conviene observar una serie de recomendaciones para evitar luego sorpresas desagradables.

Antes de decidirnos por la empresa a contratar, es mejor realizar una comparativa de la oferta que hay teniendo en cuenta el precio y las condiciones que pueden influir en él como edad, número de conductores, antigüedad del permiso de conducir…

Si dejamos para el final la contratación y la realizamos en el lugar de destino, es posible que nos cueste más caro y no podamos elegir el modelo que queremos, así que, es preferible contratar con antelación a través de internet; nos aseguramos de esta manera poder elegir la opción que mejor se adapte a nuestras necesidades y que, al llegar al destino, tengamos el coche reservado.

Antes de firmar el contrato, hay que leer detenidamente el clausulado completo para comprobar los precios finales (impuestos incluidos, seguros contratados, precio por combustible, suplementos por kilómetros, segundo o tercer conductor, entrega del vehículo en sitio distinto a donde se recogió…).

Es muy importante el tema del seguro del vehículo. Normalmente el seguro que se contrata inicialmente incluye sólo seguros básicos para el caso de colisiones y robo, con franquicias importantes que te obligan a pagar en caso de que suceda algún incidente. Así que, puede resultar interesante ampliar la cobertura de ese seguro. Dependiendo del seguro contratado, el precio final del alquiler puede llegar a duplicarse respecto al publicitado, algo que hay que tener muy en cuenta.

Si al ir a recoger el vehículo no tienen unidades disponibles del modelo que se solicitó, tendrán que entregarnos un modelo de la misma categoría o tamaño, incluso puede ser superior (en este caso tendrán que respetar el precio pactado).

Habitualmente los coches de alquiler se entregan con el depósito lleno o medio depósito, por lo que hay que devolverlos en las mismas condiciones.  Se recomienda preguntar al recoger el vehículo si cerca del punto de entrega (empresa de alquiler, aeropuerto, estación…) existe gasolinera cercana.

Antes de retirar el vehículo es bueno comprobar el estado en el que se encuentra, ver si hay algún desperfecto para que luego no puedan achacarnos a nosotros su realización. Es recomendable hacer fotos del vehículo desde distintos puntos de vista y de todos los desperfectos que observemos.

En el momento de la devolución del vehículo, es imprescindible hacer fotografías del estado del vehículo, así como del cuentakilómetros y del indicador de combustible. Se recomienda guardar el ticket de repostaje en la gasolinera.

También es importante comprobar que el vehículo dispone de todos los elementos de seguridad necesarios: triángulos de emergencias, chalecos reflectantes, rueda de repuesto…

Si consideramos que ha habido algún incumplimiento o irregularidad, lo mejor es solicitar una hoja de reclamaciones para dejar constancia de la incidencia y acudir a los organismos oficiales de consumo, o ben ponerse en contacto con la Unión de Consumidores de Aragón para tramitar la reclamación y que nuestros derechos sean defendidos.